EL TAEKWON-DO: UNA EXCELENTE PRÁCTICA PARA CANALIZAR LA ENERGÍA DE NUESTROS NIÑOS

Somos muchos los padres que tenemos hijos hiperactivos, a quienes se les dificulta concentrarse en sus estudios y se aburren pronto en la mayoría de las actividades.

Una de las recomendaciones que recibimos de los pediatras y terapeutas es que los pongamos a practicar un deporte, pero entre tantas opciones, ¿cuál elegir?

Por experiencia propia, y después de experimentar con otros deportes, recomiendo el taekwondo, que es un arte marcial de origen coreano.

Se bien que algunos padres pueden dudar, porque creen que las artes marciales son violentas y que fomentan la agresividad, o que requieren mucha fuerza y que solamente pueden ser practicadas por jóvenes o adultos.

Déjenme decirles que las anteriores  creencias son erróneas. Si bien es cierto que en el Taekwondo se realizan combates, su enfoque fundamental no se centra en el ataque, sino en la defensa. El Taekwondo fomenta la tolerancia, el respeto y la armonía entre sus practicantes. Es una disciplina que  contribuye mucho a canalizar en forma positiva la energía de los niños, especialmente si tienen Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, ya que conlleva una actividad física exigente y el aprendizaje de conceptos, movimientos y rutinas que los mantienen distraídos y van mejorando paulatinamente su capacidad de concentración y disciplina.

El Taekwondo es un entrenamiento muy completo, que ayuda a los niños a conocer y controlar su cuerpo y les proporciona beneficios físicos, sicológicos y sociales, inculcándoles valores importantes como cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol y espíritu indomable, los cuales deben aplicar no sólo en su práctica deportiva sino en su vida cotidiana.

En nuestro caso particular, pudimos observar como con la práctica del Taekwondo nuestro hijo aumentó la seguridad en sí mismo, mejoró notablemente su capacidad de concentración  así como su responsabilidad, su liderazgo y capacidad de trabajo en equipo, lo cual se reflejó no únicamente en sus avances en esta arte marcial sino también en sus estudios.

Sin embargo, debe tenerse presente que para lograr los beneficios que proporciona el Taekwondo se requiere mucha disciplina, constancia y paciencia, pues no se puede pretender alcanzar los resultados esperados de la noche a la mañana.

Para lograr una mejoría duradera en los niños resulta indispensable el apoyo y solidaridad permanente y entusiasta de los padres, lo cual implica no sólo pagarles la matrícula y mensualidades de la academia de taekwondo y comprarles los uniformes, sino acompañarlos en sus entrenamientos, interesarnos en sus avances, alentarlos cuando se desanimen o pretendan desistir y animarlos en las competencias en que participen.  Este acompañamiento puede resultar muy gratificante y contribuir sustancialmente a mejorar la comunicación y las relaciones entre padres e hijos.

 

Profesor Juan Camilo Vasquez

¡Feliz cumpleaños Taekwon-Do!

El Taekwondo ITF (En inglés International Taekwon- Do Federation, ITF) es un arte marcial moderno de origen coreano desarrollado en el siglo XX por el General Choi Hong Hi.

Se destaca por la variedad y espectacularidad de sus técnicas de patada y manos actualmente es una de las artes marciales más conocidas. Se basa fundamentalmente en artes marciales mucho más antiguas como el Taek Kyon y el Soobak Ji coreanos y el Karate japonés.

El 9 de noviembre de 1918 nace el General en Miong Chong, Corea del norte. A los 12 años (1930) es expulsado del colegio por ser de un grupo agitador contra Japón, que en ese tiempo oprimía mucho a su país. A los 15 años (1933) comienza a practicar Taek Kyon en Corea del Sur, por su maestro de caligrafía Han II Dong, que era un experto en ese arte. A los 19 años (1937) es enviado a Kioto, Japón, y allí empieza a practicar Karate, recibiendo el grado de II Dan, Al estallar la Segunda Guerra Mundial (1941 con 23 años) debió alistarse al ejército de Japón, fue enviado a prisión (1942) por ser parte al movimiento independentista Kwan Ju. Durante su encierro comienza a desarrollar un arte marcial, una especie de mezcla de Taek Kyon y Karate, el 1943 los demás prisioneros empiezan a practicarlo, y meses después lo hacen los guardianes para evitar que escapen.

El 18 de agosto de 1945 (Con 26 años de edad) era su sentencia a muerte, sin embargo, el 3 de agosto termina la Segunda Guerra mundial, salvando así su vida. Un año sería reclutado por el ejército coreano, teniendo así un lugar donde practicar su arte marcial, al que llamó en su creación Chan Gun. En 1954 (Con 35 años de edad) el general Choi tenía desarrollados los fundamentos para la creación de un nuevo estilo.

El 4 de febrero del 1955 le comentó al gobierno que su nuevo estilo estaba listo. Este tomaría el nombre de  Taekwon-Do. El 11 de marzo se exhibió El día del Taekwon-Do para exhibirlo. Oficialmente se fundó el Taekwon-Do como arte marcial principal de Corea del Sur el 11 de abril.  Finalmente, el 22 de marzo del 1966, con 47 años de edad, el general Choi Hong Hi fundó la ITF.

La Envidia

Todas las personas tienen sueños y metas que alcanzar, tienen objetivos que cumplir o están en la búsqueda de estos y a su vez esos fines son personales, en resumen, como cada persona es un mundo diferente todos tienen logros únicos y personales que alcanzar.

Estos objetivos son al final de cuentas lo que motiva nuestro comportamiento, mas muchas veces no es tan fácil alcanzarlos e incluso nos parece que es imposible y es aquí cuando las mismas diferencias que hacen que cada persona sea un mundo diferente entran en juego a mediar el comportamiento.

Existen muchas formas en las que una persona suele afrontar dicha situación, pero nos enfocaremos en dos:

Primero está la persona que siguen sus sueños por imposibles que parezcan, aquellos que podemos señalar como ejemplos de perseverancia.  Tienen claro que deben ir paso a paso sin perder el horizonte.

Por otra parte, tenemos a las personas que podríamos llamar “envidiosas”.  Este tipo de persona suele ser aquella que al no alcanzar sus metas no persevera, se rinde y genera un sentimiento de frustración o resentimiento sobre quienes si perseveran y logran acercarse o llegar a sus metas.

Camino a cumplir nuestros propósitos nos toparemos con ambos tipos de personas, pero debemos tener cuidado con el segundo tipo y sobre todo con quienes tienen la particularidad de reducir el malestar que les genera no haber alcanzado sus metas o estar lejos de ellas poniendo obstáculos a los demás.

Este tipo de personas buscan desmeritar los logros ajenos, devaluar el esfuerzo de otros y por supuesto sentirse superiores de esa forma, ahora bien, en el camino encontraremos gente que nos ayuda, que hace criticas constructivas, pero cuando una persona no nos aporta nada, pero sin embargo insiste en hacer acto de presencia en nuestras actividades, puede ser un indicador que estamos tratando con un envidioso.

A pesar de que en artes marciales nos guiamos por los valores y la filosofía del arte marcial, aun podemos encontrar practicantes envidiosos, que suelen devaluar el entrenamiento de los demás, intentan devaluar a los demás o mostrarse superiores sobre aquellos que tienen un grado menor o menor tiempo de práctica, también es común ver personas que se comparan con otras en un intento desesperado de aumentar su ego o simplemente buscan esconder las cualidades ajenas.

De igual forma fuera de las artes marciales están las personas que no tuvieron la convicción y la disciplina de practicar un arte marcial o apasionarse por algo y por ende buscan devaluar a las mismas, de estas personas es común escuchar burlas o cuestionamientos sobre por que hacemos eso si al final no es gran cosa.

Para finalizar y ya dejando claro que debemos estar atentos a este tipo de personas hagamos una reflexión, observemos que las personas envidiosas no aportan nada y buscan frenarnos solo para camuflar su incapacidad de seguir adelante y luchar por sus sueños, entonces estemos atentos y cuando identifiquemos a una persona que no nos quiere ayudar a progresar sino todo lo contrario, sigamos nuestro camino, estamos muy ocupados creciendo como para detenernos por alguien que no crece ni deja crecer.

 

SB Leopoldo Torrente Münzer

¿Para qué competir?

Es una pregunta sencilla. Como todo lo que hagamos en nuestras vidas, deberíamos tener una razón. Realizar una actividad por qué si, es como estar en el océano a la deriva. Sin rumbo, simplemente flotando.

Es prudente tener objetivos tangibles. Pensar hacia dónde nos dirigimos.  Muchas personas opinan que metas demasiado exigentes o exageradas pueden ser contraproducentes. No estoy de acuerdo. En mi opinión, debemos apuntar alto. Siempre buscar perseguir nuestros sueños. Estos son personales, únicos. Lo que para algunos puede ser imposible, para otros alcanzable. De la misma forma, las batallas internas libradas pueden ser insignificantes para algunos. Pero superar estos retos pueden ser el mayor logro alguna vez realizado por un individuo.

La competencia puede darnos cierto enfoque en este tema.

Competí durante mucho tiempo. Ahora, dedicado a la enseñanza, estoy cerca a sobrepasar el tiempo de atleta activo por profesor. He conocido personas de todo tipo. Personas con todo tipo de sueños. Desde deportistas buscando podios olímpicos, hasta “coleccionadores” de títulos mundiales. Unos lo hacen por la gloria, otros, como suele ocurrir, lo hacen por el dinero.

He tenido la fortuna de cruzar mi camino con personas inspiradoras. Otras….  no tanto.

No hay factor común. Lo único que puedo compartir con ustedes es que la competencia es una guía. La competencia nos da un horizonte, algo a lo cual apuntar. Nos da un “norte” a seguir.

Como les decía, es absolutamente personal. El error está en pensar que solo se puede competir contra alguien más cuando probablemente el reto más grande está en competir contra nosotros mismos.

¿Acaso no hay mayor logro que la superación personal?

El matiz con el cual pintemos esta superación es absolutamente única para cada individuo.

Podemos competir en nuestra vida académica, en nuestra vida laboral.  En nuestra actividad deportiva.

Propongo un cambio, tomemos la palabra competencia y vamos a integrarla en nuestro DO de vida. No para ser mejores que otros. Para ser mejores nosotros mismos. Para crecer, para construir, para enseñar, para transmitir.

Busquemos competir para construir un mundo más pacífico, para inspirar a otros a cambiar el mundo. Dando ejemplo de los que somos, practicantes de Taekwon-Do, viviendo nuestras vidas por los 5 principios básicos. Cortesía, Integridad, Perseverancia, Auto Control y Espiritú Indomable.

Creo que no habrá reto más grande y siempre tendremos hacia dando navegar. Los invito a continuar compitiendo, todos los días. Siempre enfocados en lo que queremos, en lo que buscamos, pero con un pequeño cambio, vamos a dejar el ego de lado. Busquemos ayudar. Realizar a diario pequeños actos de amabilidad. Por supuesto vamos a competir para lograr nuestros sueños, lograr nuestras metas, sean las que sean.

Fuerte abrazo,

Coach

EL ARTE DE APRENDER

Cuando supe que sería mamá fue una de las noticias más impactantes a mi vida, realmente tuve miedo, sentí tristeza, hasta pensé que no podría soportar el parto, fueron semanas difíciles de no querer aceptarlo, luego, con el tiempo comprendí que este es el mejor regalo que Dios tenia para mi… Dar vida, la realidad, Salomé vino a mí para darme alegría, sonrisas, enseñanzas, vino a darme vida. Ha sido un constante aprendizaje, llegue hasta aquí para experimentar el amor y la dedicación que puede existir por alguien, he aprendido a morir a mí para vivir por ella, ha sido mi mayor inspiración para poder entregar a otros lo que a diario me enseña. Cuando supe que sería mamá pensé que mi vida en el Taekwon-Do iba a terminar, que no podría avanzar y que lo que había construido en años se había derrumbado, lo que no sabía era que con su llegada daría el inicio a mi vida en el Do.

El privilegio de enseñar no es para todas las personas, en realidad son muy pocas las que se atreven a  hacerlo, y yo, puedo gozar de este, los que me conocen saben cuánto disfruto del proceso de enseñanza-aprendizaje junto a estos pequeños, este año ha sido un sueño hecho realidad, estar dando clases (que me apasiona) a las personas más especiales que puede existir, o ¿por qué cree usted que Dios nos pide que seamos como niños?, porque sabe que en ellos hay inocencia, pureza, autenticidad, transparencia, y la verdad no hay nada más especial que la confianza de un niño en medio de nuestras vidas, cuando esto sucede podemos celebrar la transformación de su vida, llevándoles a ser su mejor versión a diario sin importar su edad, cuando tenemos su confianza tenemos la capacidad de edificar o destruir sus vidas.

Esto me motiva a esforzarme a diario para preparar sus clases con diligencia, para enseñarles lo importante y no lo urgente de la vida, a preparar sus corazones para amar, perdonar, ser íntegros, conocer la verdad, a entregar en sus manos las herramientas para construir un mundo más pacífico, a cumplir con las normas establecidas dentro y fuera de sus clases, de su casa, de su escuela, que puedan respetar a sus mayores y a sus iguales, que sus NO sean válidos y respetados, que nunca hagan mal uso de las cosas que saben y por el contrario hagan el bien todos los días de su vida.

Hoy quiero hablar del privilegio que tengo al poder compartir con sus hijos, mi recompensa es poder  sonreír a su lado con cada travesura, de disfrutar su dulzura reflejada en sus ojos acudiendo por ayuda en momentos de dificultad,  mi recompensa está en sentir sus manos pidiendo ser guiados para hacer las cosas de la mejor manera, de sus abrazos puros que reconfortan mi alma, que cargan de energía mi vida y que con su inocencia me llevan a pensar que el mejor lugar para estar es allí, mi recompensa es ver sus esfuerzos, por más difícil que parezca, mi recompensa es estar a su lado y ver el progreso que a diario tienen en sus  procesos, verles levantarse después de caer, verles sonreír después de estar frustrados, verles pidiendo perdón a otros y con una sonrisa continuar como si nada pasará, verles siendo personas en formación para que este mundo que esta tan perdido pueda tener otro rumbo en algún momento, esa es mi mayor recompensa.

Si tiene el privilegio de tener a un niño a su lado, disfrute cada etapa de su vida, dele el tiempo de calidad que merece y no se canse de sus preguntas, la mayor recompensa para ellos, es tener la seguridad de que siempre estarán a su lado.

Gracias por dejar que sus pequeños me llenen de enseñanzas cada día.

 

Mónica Valenzuela

El Taekwon-Do y la familia

En la actualidad, debido a los ajetreos cotidianos y las obligaciones del día a día, como el trabajo y el estudio, parecería que estamos desplazando nuestras familias a un segundo plano, ya no tenemos tiempo para jugar con nuestros niños ni sabemos cómo utilizan nuestros jóvenes su tiempo libre, lo que puede generar incomodidades frente a uno de los aspectos más importante de nuestras vidas, la familia.

Una propuesta para solucionar este problema es el  Taekwon-Do, esto es un arte marcial muy reciente que trae muchos beneficios, tanto niños como para jóvenes y adultos, para los niños trae beneficios físicos como mejorar la motricidad, la condición física y el incremento de la fuerza, entre muchos otros; en la parte psicológica y mental los beneficios se encuentran aprender cortesía, integridad, perseverancia y autocontrol, que son los principios básicos del arte marcial, además permite mejorar el desarrollo social que tiene los niños, ayuda a superar los déficit de atención y la hiperactividad.

Para los adultos el arte marcial trae los mismos beneficios, además de producirnos un escape a la rutina diaria, permite liberar el estrés, mejorar nuestro aspecto físico, aprendernos a defender entre y nos da la oportunidad de probarnos cada vez más para mostrarnos como superar nuestros propios límites entre otros aspectos.

En mi perspectiva personal, después de 12 años de práctica, considero que la practica de este arte marcial podría ser una excelente solución a la problemática planteada al comienzo de este blog, ya que nos permitirá compartir con nuestros seres amados y obtener grandes beneficios para todos.

¿Qué esperas para probarlo?

 

Juan Camilo Vasquez

Cómo conmemorar el día de la mujer y no fracasar en el intento: una guía práctica

La conmemoración del día internacional de la mujer es uno de los eventos más criticados a nivel mundial. Por un lado, están quienes por desconocimiento de caso exigen una explicación sobre por qué no se celebra un día de igual magnitud para celebrar al hombre o quienes confunden esta fecha con la oportunidad de dar regalos y celebrar a las mujeres sin tener en cuenta el contexto histórico en el que se originó este evento. Esta es una guía práctica para conmemorar (no celebrar) el día de la mujer como lo que es: el recuerdo de las más de cien mujeres fallecidas como consecuencia de una contra protesta contra la huelga de las camiseras en los Estados Unidos en el año 1911. La huelga de las camiseras, a saber, buscaba la reivindicación de los derechos laborales de las mujeres de la empresa textil para alcanzar derechos como el salario justo, evitar el abuso de poder y mejorar las condiciones del trabajo en las fábricas para evitar la muerte y enfermedad de muchas de ellas.

Siendo así, no es necesario cambiar los regalos y las cartas, sino transformar el mensaje que damos a las mujeres que nos rodean cuando celebramos esta fecha. Típicamente, algunas marcas y empresas aprovechan la popularidad de la fecha para bombardearnos con propaganda que acaba por convencernos de regalar flores, chocolates, globos en forma de corazón y osos de peluche, objetos que aunque son bien recibidos, en realidad tienen poco que ver con el significado real de esta conmemoración. Como cada mujer tiene una personalidad propia, con sueños, talentos y aspiraciones diferentes, no es posible pretender llegar a un regalo genérico que encaje y guste a toda la población femenina; pero aquí presentamos algunas ideas.

Para las trabajadoras

Gracias a la generación de nuestras abuelas nos hemos sumergido en el campo laboral y ocupamos espacios que quizá no podríamos ocupar si nos hubiéramos conformado con nuestra situación laboral a comienzos del siglo XX. Hoy en día, las mujeres tienen aspiraciones profesionales impensables para una mujer en 1909, significa que vamos avanzando. Es aquí donde el lector puede detenerse a pensar ¿qué uso práctico tiene un globito con una linda frase para los obstáculos que debe enfrentar una mujer trabajadora en su vida cotidiana? A pesar de que probablemente garantice una sonrisa, debemos pensar en el verdadero significado de la fecha: la lucha de las mujeres por sus derechos laborales. Entonces, ¿qué obstáculos enfrenta una mujer en el campo laboral y qué herramientas necesita para combatirlos? Aquí es cuando nuestro regalo se convertirá en la espada de esa guerrera que se enfrentará con el dragón (efectivamente, el globito no servirá).

Qué agradable sería su los salarios justos, la licencia de maternidad igualitaria, los horarios y condiciones de trabajo flexibles para la maternidad pudiéramos meterlos en una caja con un gran moño y entregarlos a las mujeres en nuestras vidas. Los derechos, sin embargo, pocas veces vienen gratis, se necesitan herramientas para combatirlos. Un casco protector, quizá, para cuando las mujeres trabajadoras salgan disparadas como bala de cañón a romper los techos de cristal que hoy impiden que accedan a altos cargos en empresas y en el sector público; un buen par de zapatos, sean tenis, botas pantaneras o tacones, para que puedan pararse firmemente y exigir que se respete su posición, su autoridad, su experiencia y su voz; o un regalo más accesible, un buen planeador, porque las mujeres trabajadoras son el ejemplo vivo del multitasking. Porque se espera de ellas que sean excelentes en su trabajo profesional, como madres, como esposas, como hijas, como hermanas. Quizá el día de la mujer es el momento perfecto para tomar papel y lápiz y escribir: te admiro, admiro tu dedicación, tu esfuerzo, tu valentía, tu verraquera; una mujer tabajadora posiblemente es una mujer hermosa, en algunos casos delicada y sensible, en otros no, pero esta fecha es para celebrar esa tenacidad que se requiere para enfrentarse a tantos obstáculos.

Para las artistas

Las mujeres trabajadoras no ocupan solo cargos de oficina, también sueñan y crean, también ven y sienten el arte. ¿No es extraño que en 60 años de los premios Oscar solo Kathryn Bigelow haya ganado el premio a mejor directora? ¿que de 116 ganadores del Premio Nobel de Literatura solo 12 sean mujeres? Quizá nuestros regalos puedan aumentar esas cifras. Regalemos esa bitácora con páginas en blanco ansiosas por ser llenadas de las ideas magnificas que salen de la cabeza de nuestras amigas, hermanas, hijas; esa pluma, esos marcadores, esos óleos; regalemos la cámara o el rollo para ver el mundo desde sus ojos.

Hablemos de Remedios Varo, de Georgia O’keeffe, Lois Mailou Jones y de sus pinturas y sus historias; leamos a Jane Austen, a Gabriela Mistral, a Soledad Acosta de Samper y a nuestros 12 premios Nobel; apreciemos la fotografía de Vivian Maier; cambiemos las películas de Woody Allen por las de Sofía Coppola, que las niñas que van creciendo sepan que las mujeres tienen cabida en el arte, aunque tengamos que hacerles espacio. Invitémoslas y acompañémoslas a esas exposiciones y eventos de mujeres artistas, pues tal vez un día nos veamos parados en la exposición de una de esas mujeres a quienes regalamos su primera caja de crayolas. Más aún, el mejor regalo que podemos hacerle a las mujeres artistas es hablar fuerte, decir Me Too, para que nadie use sus sueños como herramienta para obligarlas a pensar o decir nada que no quieran.

Para las mujeres de mi vida

Me siento frente a esta pantalla pensando en toda mujer que he admirado desde que soy una niña. En las que buscan el éxito profesional, en las que lo entregan todo por su familia, en las que encuentran amor y alegría en todo lo que ven y hacen, en las que luchan contra la injusticia, contra la enfermedad, contra la violencia, en las que dedican su vida a enseñar, en las que dedican su vida a ayudar y en las que nunca se rinden. Pensando bien las cosas, si las características que mencioné anteriormente me generan admiración, puedo decir con seguridad que a toda mujer que conozco le entrego mi respeto, que prometo regalar mis palabras y actos siempre para empoderarnos, hacernos crecer y avanzar y que escribo esta guía planeando qué más regalos entregar a las mujeres de mi vida.

Hombres lectores, empoderar a sus esposas, hijas, hermanas, amigas, estudiantes y nietas también está en sus manos. Regalen menos ramos de rosas y más palabras de aliento, menos osos de peluche y más apoyo a los sueños, serán bien recibidos en el día del amor y la amistad, cumpleaños, aniversarios y San Valentín, pero este es nuestro día de conmemorar la lucha y el camino que hemos recorrido y de recordar, con mucha emoción, que aún nos queda mucho por recorrer.

Sofía Perez

Soy una princesita

Con motivo del día de la mujer, Sofi nos pidió que escribiéramos acerca de este día y sobre lo que significa ser mujer. Rápidamente, mi cabecita alborotada comenzó a dar vueltas sobre qué podía aportar. Pensé una y mil veces. La cabeza se me estaba fritando cuando, de la nada y como chispazo Divino, se me prendió el coco y me pude sentar a escribir.

Querido, lector: este post es bastante informal, como yo; es una entrada cotidiana, como yo; un escrito que, con un lenguaje muy “fresco”, como el mío, pretende describir una realidad muy personal. Admito que casi no me le mido a escribir porque sé que mis compañeras saldrán con otras obras de arte y diferentes a lo que hago yo: escribir tal cual se me venga a la cabeza.

Empecemos.

Para los que no me conocen, soy una mujer bastante femenina. Como me dicen en entrenamiento: soy Rosita Fresita. Me gusta el color rosado, salgo emperifollada hasta para comprar el pan y, al mejor estilo de Los Tupamaros, soy una “chica gomela”. Desde pequeña, soñé con ser reina de belleza, amaba las princesas de Disney, que siguen siendo mis personajes favoritos, y, desde mis tiernos años de infancia, he sido vanidosa a morir. Soy la consentida de mis papás y ni se diga de mis abuelos. ¡Toda una princesita!

Pero en el maravilloso mundo de Disney, hay princesas de princesas. En el primer tipo está Aurora, la Bella Durmiente, que es taaaaan delicada que el pinchazo de una rueca la deja en la mala. A Blancanieves le pasó algo por el estilo: la más bella de todo el reino, la más bondadosa y frágil, y una berraca manzana casi la deja fuera de combate. ¡Qué pereza de historias!

La cosa no para ahí. Está el segundo tipo. Mulán: se hace pasar por hombre, va a la guerra y le dicen que ella no sirve para eso, que es muy débil. Pero lo muchachita se entrena y termina dándole sopa y seco a todos. ¡Ah! Y salva a China.  También está Bella: la vieja es la más rara del pueblo porque se la pasa leyendo y no le come cuento a cualquiera. Se nota que la vieja se sabía hasta la composición química de la ostia. En resumidas cuentas: era una vieja pila.

¿Qué tiene que ver lo uno con lo otro? Sí, soy toda una princesa, bien rosada. Cualquiera pensaría que soy la delicada, la frágil, la que se quiebra con cualquier pinchazo de la vida. Pero he optado por ser del segundo tipo. Ser una mujer femenina no me ha impedido nada. Por el contrario, es mi esencia. El ser una mujer me ha dado los calzones para muchas cosas en mi vida: estudiar, leer, opinar, pensar, crear, escribir, soñar, cuestionar, amar.

Pero, en los últimos años, ser mujer me ha abierto las puertas a hacer algo que, todavía, muchos creen que es de hombres: practicar Taekwon- do.  Dicen que pego duro y que tengo fuerza. Dicen que entreno pesado y que soy una vieja fuerte físicamente. Dicen que soy la “grandota”.

Más allá de eso, el Taekwon- Do me ha conectado con la mejor parte de ser mujer. He aprendido que el cuerpo no tiene límites, que, así como podemos hacer flexiones de pecho completas, podemos traer hijo al mundo. He entendido lo que significa la perseverancia: podemos llegar a cinturón negro, pero también podemos cumplir con cualquier objetivo que nos tracemos. He podido entender la firmeza de nuestras decisiones: podemos romper tablas de un golpe, pero también podemos decir no cuando es no. Ser de una sola pieza.  He llegado a ver que somos seres poderosos, llenos de carisma y empatía por el otro, sensibles pero determinadas, amorosas pero contundentes.

El mejor ejemplo, que no es de Disney, es Wonder Woman, Diana Prince. Una princesa, que entrena hasta decir no más, con una moralidad firme, con empatía por el otro, lista para ir a la guerra, pero sin perder lo más valioso que tiene: ser mujer.

Sí, soy una princesa. Pero de esas que le gusta leer para conocer el mundo. De esas que no le gusta comer cuento y cuestiona todo. Esa princesita que, muy al pesar de mi madre, nunca quiso ponerse un vestido de dama antigua para Halloween, sino que soñó con ser la Power Ranger rosada. La princesita que entrena Taekwon- do porque la hace sentir empoderada de su vida, fuerte, capaz. La que pega duro, la que patea fuerte, la que le encanta romper tablas, la que goza “dándose en la jeta”, como dicen mis tías, en un combate. Pero sin dejar de ser femenina, amorosa, tierna, empática, rosada y, casi, casi, de cuento de hadas. Sin dejar de ser hija, hermana, periodista, amiga. ¡Sí, soy una princesita!

Por eso, en marzo, celebro a todas las mujeres. A todas las que hacen “tareas de hombres” y se conectan con su femineidad. Celebro a cada una de mis compañeras de entrenamiento porque me han enseñado que la fortaleza está en la cabeza y que juntas somos más fuertes. Que, así como en Wonder Woman, somos “las amazonas”. Celebro a mi madre, a mis tías, a mis abuelas, a mis amigas, a mis primas. Celebro nuestra berraquera, nuestra tenacidad, la firmeza, el poder.

 

 

Y con mi femineidad a flote, me despido.

 

Besos en las nalgas.

 

MaleCoPi

Reflexión a propósito de dirigentes …

Que diferente serían nuestros gobernantes si todos ellos practicaran Taekwon-Do. Algo les cambiaría si conocieran del DO.
Si tan solo supieran de la escencia de nuestro arte marcial como la ética, la moral y la justicia, estas personalidades lograrían ser el ejemplo que las multitudes esperan, soñar no está lejos.
“Desgraciadamente, sin embargo, en vez de canalizar de modo constructivo su extraordinaria energía y potencialidad, muchos son los que están cegados por el odio, la avaricia  y el poder antes que por ideas de edificar…” palabras que en su tiempo el General escribió y siguen vigentes.
Que bueno invitar a nuestros dirigentes a un tour por la Cultura Moral que nos heredó nuestro fundador. Donde el ser humano se viste de virtuosidad con al menos cinco cualidades como humanidad, rectitud, cortesía, sabiduría y confianza, esta ultima como la capacidad de cumplir sus palabras y sus promesas, bien refundido por ellos en nuestros días.
Podríamos regalarles algunos de nuestros principios básicos o de vida, por ejemplo: Ser campeones de la libertad y la justicia, muy importantes para nuestros compatriotas o ayudar a construir un mundo mejor y mas pacifico y no dedicarse a buscar la conveniencia personal o de unos cuantos sin importar las necesidades o prioridades de nuestros semejantes.
Nos ilusionamos, afortunadamente los profesores de Taekwon-Do siguen firmemente llevando, inculcando, dirigiendo y fortaleciendo estos principios en sus alumnos, siguiendo ese ideal de formal mejores seres humanos.
Sabum Nim Marco Fidel Porras
Director Escuela de Taekwon-Do Hwa Rang Choi

Un error común con nuestros niños

En el día a día solemos aprender cosas nuevas, a donde quiera que vayamos estamos en una constante absorción de información y una de las mayores fuentes de esta es la interacción con otros por medio del lenguaje.

Si lo miramos detenidamente el simple hecho de hablar con alguien permite obtener información o afianzar la que ya poseemos, es nuestra naturaleza y esto es porque ser esponjas de conocimiento nos permite adaptarnos a múltiples contextos.

En ocasiones somos conscientes de nuestra propia carencia de información con respecto a ciertos aspectos de la vida y muchas veces buscamos llenar ese vacío por medio de algo tan simple como hacer preguntas, puesto que es una forma rápida y efectiva de aprender.

Esto es algo básico y como ya he mencionado, está presente en el día a día, pero aun así lo olvidamos cuando se trata de nuestros niños, muchas veces evitamos responder, respondemos de mala manera, prohibimos preguntar e incluso castigamos estos comportamientos.

Somos seres humanos, a veces estamos cansados, agobiados por obligaciones y tenemos muchas cosas en la cabeza, lo cual hace que tener a un niño haciendo constantes preguntas pueda ser molesto, pero debemos respirar, hacer una pausa, recordemos que están aprendiendo del mundo, ellos tienen menos conocimientos que nosotros y nos necesitan a nosotros, sus guías.

Cuando un alumno, un hijo, un primo o de por si un niño que esté bajo nuestro cuidado, procuremos responder sus preguntas de la forma más clara posible y más aún cuando el niño se está cuestionando sobre algo que le pedimos hacer, muchos cometemos el error de asumir que el niño debe hacernos caso solo porque somos el adulto responsable y no nos damos cuenta de que no solo no estamos contribuyendo al aprendizaje de nuestro niño, sino que estamos debilitando nuestra relación con él.

Cuando un niño nos pregunta algo, es porque realmente nos considera alguien con la capacidad de brindarle la información que él necesita y si lo hace con respecto a algo que debe hacer, está buscando entender por qué debe comportarse de esa manera y no de otra.

Si damos respuestas como: “así son las cosas”, “simplemente hazlo”, “no preguntes”, entre otras, estamos mandando el mensaje equivocado, les estamos dando a entender que su aprendizaje no es importante para nosotros, puede que también les estemos indicando que cuestionarse y aprender es algo malo o que intentar aprender de nosotros es una experiencia aversiva.

Como profesores, padres o de por sí adultos responsables, queremos que nuestros hijos aprendan sobre el mundo que los rodea de la forma más clara y real posible, que puedan desenvolverse por la vida de forma saludable y segura, por lo mismo procuremos siempre responder a sus preguntas y explicarles por qué les pedimos o decimos ciertas cosas, seguramente mejoraremos la confianza que depositan en nosotros y aprenderán más fácilmente a comportarse adecuadamente en cada situación que se les presente.

 

Sabum Leopoldo Torrente

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